lunes, 19 de febrero de 2018

4. Reino para ellos - Mateo



(Mt 19, 14) Pero Jesús les dijo: “Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos”. [Mc 10, 14-15; Lc 18, 16-17]


Respecto a la tradición sinóptica de esta frase de Jesús, no habría mucho para agregar habiendo ya analizado la expresión en el Evangelio según Marcos. El sentido principal es el mismo: el niño no representa aquí a la inocencia ni al niño como pequeño miembro de la familia, sino que lo hace como marginal. El niño palestino es el último, el que está fuera de la escala social, el olvidado, el que no tiene presente. Los discípulos del Reino debiesen hacerse últimos y marginales con los últimos y marginales de Palestina. Dijimos que heredar el Reino es un compromiso, pues bien, los discípulos de Jesús están comprometidos a empequeñecerse, de lo contrario, ni son discípulos ni están comprometidos con el proyecto de Dios.

lunes, 15 de enero de 2018

1. Reino para todos - Mateo



(Mt 4, 23) Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente. [Lc 4, 43]


La proclamación de la Buena Noticia del Reino es bastante abierta. Como veremos en esta sección, Mateo utiliza dos frases muy similares separadas por cinco capítulos para narrar la expansión de la predicación de Jesús. Es una predicación mezclada con enseñanza y con alivio del sufrimiento de la gente. Este dato es importante, sobre todo en Mateo. La Buena Noticia es indisoluble del alivio del sufrimiento. Gran parte del eje de la praxis del Reino está puesto en la carga que representan las enfermedades, las dolencias y las opresiones: Jesús es el Siervo Sufriente que pone sobre sus hombros esa carga del pueblo (cf. Mt 8, 17; Mt 11, 29-30). Y el Reino, a la postre, es una invitación a cargar el sufrimiento del otro para aliviarlo.

jueves, 11 de enero de 2018

5. El Reino que llegará - Mateo


(Mt 26, 29) Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre. [Mc 14, 25; Lc 22, 18]



Esta frase de Jesús es común a los tres Evangelios Sinópticos, y ya analizamos las posibles interpretaciones de la misma en el apartado sobre Marcos. Algunos creen que es una frase escatológica pura, con la proyección de un deseo en un futuro muy futuro, que sería el famoso Día del Señor del Antiguo Testamento; otros interpretan un voto de ayuno, parecido a los votos de los nazireos, en espera del triunfo del Reino; algunos más creen que Jesús se priva del vino de la alegría en esta tierra, porque la tierra está atestada de oprimidos infelices que no pueden compartir el vino, por lo tanto, lo volverá a tomar cuando todos puedan participar del banquete, y entonces sea vino nuevo en un mundo nuevo.

viernes, 5 de enero de 2018

4. El Reino que llegará - Mateo




(Mt 25, 34) Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo.



La escena del juicio final de Mateo (cf. Mt 25, 31-46) es uno de los mejores textos del autor, con una condensación teológica envidiable y una fuerza de impacto que trascendió su propia época. El cristianismo se ha nutrido de esta escena repetidas veces en repetidas situaciones, buscando explicación, alivio o tormento para la descripción del futuro que está más allá, en el después de la muerte. Y, sin embargo, la escena tiene un hincapié marcado en el más acá, en lo que terminan siendo las acciones humanas que marcan el futuro individual y comunitario. Sigo creyendo que este texto debe ser analizado en esta sección sobre el Reino que vendrá, porque Mateo lo ha posicionado en el discurso escatológico de su libro, pero no deja de inquietarme que, a pesar de su ubicación, es la última presentación de la obra antes del inicio del relato de la pasión, donde la angustia, la tortura y la crucifixión parecen destruir la ilusión del Rey del Universo. Estamos ante una visión escatológica, pero también es una visión profético-apocalíptica del Hijo del Hombre reinando.

martes, 2 de enero de 2018

3. El Reino que llegará - Mateo




(Mt 24, 14) Esta Buena Noticia del Reino será proclamada en el mundo entero como testimonio delante de todos los pueblos, y entonces llegará el fin.



Dentro del discurso escatológico de Mateo, contenido entre los capítulos 24 y 25 de su libro, se anuncia que la llegada del fin está relacionada con el anuncio de la Buena Noticia del Reino al mundo entero. En primer lugar, hay que entender qué es la llegada del fin. ¿Es un final de intervalo? ¿Cómo si todo pareciese acabarse para recomenzar? ¿O es un final definitivo de todo lo que conocemos? ¿Es un final de la historia del Imperio Romano oprimiendo a Israel o es el final de todas las opresiones? Los discursos escatológicos, valiéndose del género apocalíptico, tienen la particularidad de mezclar los tiempos, y describir sucesos para hoy y para mañana, para el presente y para el futuro. Es parte de la riqueza del lenguaje, pero también parte de la confusión. El fin, en este caso, puede ser la caída de Jerusalén del año 70 d.C., así como puede ser el desenlace de la historia universal.

sábado, 30 de diciembre de 2017

2. El Reino que llegará - Mateo


(Mt 16, 28) Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino. [Mc 9, 1; Lc 9, 27]



Esta frase de Jesús común a todos los Sinópticos, como ya dimos a entender al analizar la versión de Marcos, es difícil de clasificar. Puede ser un texto sobre el Reino que ya está o sobre el Reino que viene; puede ser una expresión de la escatología en sentido terminal (como telos de la historia) o de la escatología en sentido actual (como acción permanente que tiende a una plenitud). En este contexto mateano, preferí situar la expresión dentro del capítulo sobre el Reino que llegará por la diferencia que guarda de vocabulario respecto a Marcos. El inicio de ambos es igual, pero sobre el final, el Jesús de Marcos anuncia un Reino que ha llegado con poder, mientras que Mateo anuncia al Hijo del Hombre llegando en su Reino. La imagen del Reino que trae el Hijo del Hombre es, en su primera acepción, escatológica hacia delante. El Hijo del Hombre descenderá en unas nubes que le servirán de trono y su Reino se establecerá. No nos detendremos a analizar los matices posibles (el Hijo del Hombre ya llegó en Jesús, el Reino viene del cielo mas se construye desde la tierra), sino que nos limitaremos a tomar la expresión según su tradición, que es escatológica.

martes, 26 de diciembre de 2017

1. El Reino que llegará - Mateo


(Mt 6, 10) Que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo [Lc 11, 2]



La oración que llamamos Padrenuestro (Mt 6, 9-13) contiene una petición sobre el Reino, que se encuentra ubicada en la primera sección de la misma, dedicada principalmente a dichos que tienen como centro de la actividad a Dios mismo. Si bien la segunda parte del Padrenuestro sigue teniendo a Dios como protagonista, las peticiones están un tanto más relacionadas con la vida en la tierra, la vida de los humanos (el pan de cada día, el perdón de las ofensas, no caer en la tentación). La importancia de la petición sobre el Reino ubicada en la sección sobre Dios mismo, tiene que ver con la relación intrínseca que se establece entre el Reino, su venida y el Padre. Sou basileia erchomai, en griego, admite que la traducción del verbo (erchomai) pueda ser venir, llegar, caer sobre. Este verbo denota el hecho, el acto del ir o del venir. La petición al Padre es que el Reino llegue. Más aún, algunos exegetas prefieren que, en lugar de Reino, se entienda reinado; la petición sería que Dios se manifieste desde su orden de cosas; que la justicia, la igualdad, la verdad, la santidad y el amor divino convivan con los humanos. Es una petición a futuro, pero eso no quita que pueda ser una petición del presente para el presente, por la inversión de valores que implica para las sociedades, que tendrían que pasar de vivir según los reinos de la tierra, a vivir según el Reino de Dios.