(Mt 26, 29) Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre. [Mc 14, 25; Lc 22, 18]
Esta frase de Jesús es común a los tres Evangelios Sinópticos, y ya
analizamos las posibles interpretaciones de la misma en el apartado sobre
Marcos. Algunos creen que es una frase escatológica pura, con la proyección de
un deseo en un futuro muy futuro, que sería el famoso Día del Señor del Antiguo
Testamento; otros interpretan un voto de ayuno, parecido a los votos de los nazireos, en espera del triunfo del
Reino; algunos más creen que Jesús se priva del vino de la alegría en esta
tierra, porque la tierra está atestada de oprimidos infelices que no pueden
compartir el vino, por lo tanto, lo volverá a tomar cuando todos puedan
participar del banquete, y entonces sea vino nuevo en un mundo nuevo.